
El Multiverso y la Era Metal Forth
Renacimiento, MOMOMETAL y el legado global (2023–2026)
The Other One, el anuncio oficial de MOMOMETAL en Fox Day, Capitol Records y la era Metal Forth. BABYMETAL terminó de convertirse en un actor global consolidado de la cultura metal contemporánea.
The Other One: la oscuridad como nuevo lenguaje
A comienzos de 2023, el sello se rompió. El regreso llegó con The Other One, un álbum conceptual más oscuro, más introspectivo y menos apoyado en el contraste inmediato que había caracterizado los primeros años. Si en el origen el proyecto se alimentaba de la fricción entre lo infantil y lo extremo, aquí la banda ya se presentaba desde otro lugar: más solemne, más atmosférico, más concentrado en su propio universo simbólico.
Ese cambio no fue casual. BABYMETAL había crecido. No solo en edad, sino en lenguaje, en ambición y en experiencia. La era de The Other One transmitía la sensación de una banda menos interesada en probar su rareza y más decidida a profundizar su identidad.
The Other One (2023): el regreso con una sonoridad más oscura e introspectivaFox Day: MOMOMETAL es oficial
El gran momento para los fans llegó el 1 de abril de 2023, Fox Day, cuando en BABYMETAL Begins se anunció oficialmente que Momoko Okazaki pasaba a ser MOMOMETAL. Esa incorporación tuvo un enorme peso simbólico. Después de años de inestabilidad y transición, BABYMETAL recuperaba la forma de trío estable. No era el retorno al pasado, porque la historia nunca vuelve intacta, pero sí era una restauración de equilibrio.
Lo importante es que MOMOMETAL no cayó del cielo como una sustitución fría. Su legitimidad se había construido a lo largo de la era Avengers. Había demostrado presencia, disciplina y entendimiento del proyecto. Su oficialización funcionó entonces como el cierre natural de una transición larga.
Fox Day, 1 de abril de 2023: Momoko Okazaki es oficialmente MOMOMETAL
BABYMETAL en 2023: SU-METAL, MOAMETAL y MOMOMETAL, el nuevo trío estableMetal Forth: el actor global consolidado
Con el concepto de Metalverse y la etapa posterior, la banda profundizó todavía más su universo propio. Ya no se trataba simplemente de ser una anomalía fascinante dentro del metal. BABYMETAL había pasado a ser una entidad artística con lógica interna, con narrativa, con símbolos y con una escala de ambición global consolidada.
La era Metal Forth, asociada a su decimoquinto aniversario y a una nueva fase de expansión internacional, terminó de mostrar cuánto se había transformado el proyecto. La alianza con Capitol Records, las colaboraciones con figuras de peso de la escena pesada y los logros en rankings estadounidenses confirmaron algo irreversible: BABYMETAL ya no era una curiosidad japonesa observada con asombro. Era un actor global de la cultura metal contemporánea.
Y ahí se hace visible también su impacto cultural. La banda abrió un camino nuevo para la circulación del metal japonés en el mercado internacional, ayudó a legitimar el término kawaii metal, desafió las nociones más rígidas de autenticidad del género y demostró que la teatralidad, la coreografía, el pop y la agresión sonora podían convivir sin anularse. Muchas propuestas posteriores nacieron, directa o indirectamente, bajo la sombra de ese precedente.
BABYMETAL en la era Metal Forth, consolidada como fuerza global del metal contemporáneo